El Deportivo San Vicente cayó con la frente en alto, sabia que era muy dificil, debía levantar cuatro goles de diferencia que lo tenían abajo en la ida, para peor, jugó un discreto primero tiempo y se fue al descanso 1-0 abajo, 5-0 en el global, parecía historia liquidada.
Pero en el complemento, el local se relajó y la visita salió con todo a buscarlo, con el retorno en el arco de Nicolás Suarez, que tapó un par de pelotas increíbles que lo mantenían con vida al "Depor", el partido cambió definitivamente de rumbo con la vuelta del capitán Franco Capalbo, quien ingresó los últimos 20 minutos y le cambió la cara a la visita.
Se asoció con la figura de la cancha y autor de un triplete, Braian Gil, quien puso la igualdad de penal y convirtió dos golazos para hacerles un marco, sobre todo el tercero, pero no le alcanzó, le faltaron dos goles para forzar los penales y lograr el milagro, que solo le alcanzó para dar vuelta el resultado en la vuelta, pero no para quedarse con el trofeo de la Liga Metropolitana de San Vicente, Copa Gundys, que quedó en manos de Defensores De Glew, justo ganador por lograr una gran regularidad a lo largo de la competencia.
El Deportivo San Vicente se va con la frente bien en alto, logrando el sub campeonato y con la gran duda de que hubiese pasado si el arquero Suarez y el capitán Capalbo, hubiesen podido jugar la ida, ya es historia, no pudo, pero dejó una gran imagen de cara al futuro, con varios puntos altos, en lo colectivo y en lo individual.